KALEOS es una historia de amor, creatividad y espíritu emprendedor.
Sus fundadores, Juan y Claudia, se conocieron en la universidad allá por 2006. En realidad, ambos querían estudiar cosas distintas -Claudia, diseño, y Juan, arquitectura-, pero por un motivo u otro acabaron en Económicas, una decisión de la que no se arrepienten, porque gracias a ella sus vidas se cruzaron. Desde entonces, se han mudado varias veces a diferentes países, han tenido tres hijos, dos perros y han fundado KALEOS, el proyecto con el que comparten -entre ellos y con el mundo- su pasión por el diseño y la estética.
Tanto Juan como Claudia empiezan su carrera profesional en el mundo empresarial, pero no les faltó mucho tiempo para darse cuenta de que ese no era su cometido. Claudia inició sus estudios en diseño de moda y accesorios, y aunque Juan sigue teniendo la arquitectura como asignatura pendiente, su interés por la estética y el diseño de espacios lo llevaron a abrir una tienda de gafas singular. Aquí, su conocimiento en dirección y administración de empresas sí tenía sentido, passion meets business. Así, KALEOS comienza su historia como una tienda multimarca concebida más como un showroom que como una óptica al uso, pero sin renunciar a la salud visual. En este espacio Claudia aporta su conocimiento en imagen y comunicación para hacerlo único, especial.
Ahí ambos hacían de curadores de marcas independientes que les parecían interesantes por su estética o concepto, teniendo en mente siempre un cliente que valora el diseño y la calidad por encima de todo. Esta especie de concept store fue para ellos un gran laboratorio de ideas y estudio de mercado: la forma más real y emocionante de aprender y entender el mundo del eyewear. Y como resultado, el lugar donde vieron claro que existía una necesidad, un hueco en el mercado que era para ellos: crear una nueva marca de gafas que aportase calidad e imagen sin tener un precio demasiado alto.
“Un lujo accesible para los amantes del diseño”
Con esta premisa como guía, Juan y Claudia empezaron a diseñar juntos, acompañados por un equipo de ingenieros con gran experiencia en el mundo de la óptica, para crear su primera colección. Claudia desarrolla la idea y el boceto, mientras que Juan se ocupa de la parte técnica para convertirlo en realidad. Aunque en la práctica, se trata de un proceso muy orgánico y colaborativo en el que ambos aportan ideas de manera constante -una forma de trabajar en equipo que hoy día siguen manteniendo-. Poder empezar a diseñar desde su propia óptica, además, les permitió recibir una gran cantidad de feedback del cliente final, contrastando los prototipos que estaban desarrollando con información directa del usuario. Intuición y metodología se unían para dar lugar a una primera colección donde ya se aprecian atisbos de la propuesta de valor de KALEOS: el foco en la forma y el proceso artesanal.
La idea inicial era que esta colección estuviese diseñada únicamente para la tienda KALEOS, pero tras su éxito decidieron abrirla al mundo con una distribución mayorista muy seleccionada, y una especial atención en los servicios al cliente y la logística. Así, poco a poco, la colección propia empezó a ganar terreno en su vida personal y profesional. Y tras viajes, ferias, reuniones, contratos y mucha magia, llegó la importante decisión de apostar definitivamente por la marca de gafas. De convertir una pasión compartida en un proyecto profesional compartido. Claudia dejó su trabajo -que compaginaba hasta entonces con el proyecto- y Juan cerró la tienda, para dedicarse juntos y en exclusiva a crear lo que es hoy KALEOS. Crear colecciones, una imagen, un equipo, unas oficinas. Un emocionante viaje con un resultado validado por su gran acogida en todo el mundo: ferias de producto, distribuidoras, clientes e influencers -hasta Beyoncé se ha mostrado con sus gafas KALEOS en sus redes-. Pero, sobre todo, por algo inestimable aunque más subjetivo: la sensación de estar haciendo justamente aquello que quieres, de estar en el camino correcto.
Empresa pequeña, proyecto sin límites
Hoy KALEOS es una empresa pequeña con un fuerte posicionamiento: marca de gafas contemporánea con especial foco en la forma, y un marcado expertise en la cultura visual. Una empresa que nace sin herencia, sin prejuicios, sin miedo, sin informes de venta a seguir; solo una hoja en blanco donde trazar libremente y poder hacer las cosas de forma diferente. Este inicio ha marcado mucho la filosofía y el ADN de la marca, ya que la creatividad ha sido siempre el motor de evolución, y ha permitido centrarse con pasión en hacer el producto que imaginan y como lo imaginan.
En el día a día, Juan, como CEO, es responsable de la administración de la compañía, la gestión de ventas y los detalles más importantes de la producción. Claudia es la Directora creativa y responsable del equipo de imagen, comunicación y diseño. Aun así, a Juan le encanta estar muy pendiente del desarrollo de producto, y una empresa pequeña como esta permite conocer la cotidianidad de casi todos los departamentos. La sede de KALEOS, en Barcelona, es un espacio con el que comparten su pasión por el arte, la arquitectura y el diseño de interiores, un lugar para inspirarse.
Pero KALEOS es mucho más que Juan y Claudia. Sabemos que esto puede sonar a cliché corporativo, pero no por ello dejaremos de decir -petición especial de Claudia y Juan- que este proyecto es lo que es gracias al esfuerzo diario de todo un equipo que aporta valor en cada momento del proceso: en el diseño, producción y aprovisionamiento, en las ventas, en la atención al cliente, en la logística, en las finanzas y en la comunicación e imagen. Incluso las ópticas y tiendas distribuidoras que venden y representan la marca en todo el mundo son parte. Cada persona llega a KALEOS por algo. Compartimos intereses, actitud, formas de ver.
ESTE ES SOLO EL PRINCIPIO DE LA HISTORIA, SOÑAMOS MUY GRANDE.